La gran diferencia
José Luis Castillo | 2/2/2012, 11:34 a.m.
La deserción escolar se define como el abandono de los alumnos a la escuela sin haber terminado sus estudios y obedece a diferentes causas: económicas, sociales, familiares, de contexto geográfico, entre otras.
Pero parece ser que la última es la que más se asemeja a la realidad de los estudiantes hispanos que llegan a este país en su adolescencia y deciden no seguir sus estudios superiores por no dominar el idioma inglés.
En el otro lado de la balanza está el grupo de jóvenes hispanos que llegaron durante su infancia y han estado de siempre en el sistema escolar de EEUU.
Y todos sabemos que el vertiginoso aumento de la población hispana durante las dos últimas décadas, convirtiéndose en la primera minoría, es el causal de esa realidad debido al elevado índice de natalidad de ese grupo y a
la inmigración.
Debido a esa inmigración en masa, la diferencia entre los hispanos que han llegado a EEUU recientemente y los que ya tienen varias generaciones en el país, es abismal.
Según los promedios, la deserción escolar entre latinos de 16 a 19 años que han emigrado recientemente es de más de 25 por ciento, mientras que la de hispanos residentes o nacionalizados estadounidenses hace más de una generación es de poco menos del 15 por ciento.
En resumen, los estudiantes latinos son los que más abandonan las escuelas en este país que cualquier otro grupo étnico por varias razones. Pero el problema es más complejo de lo que parece ser, no sólo por los alumnos que han llegado a este país a una edad avanzada, sino también aquellos jóvenes que han llegado a este país en su infancia.
Ese sector, que ha estado en el sistema escolar desde kindergarten, suma el 40 por ciento de las deserciones en los hispanos. Casi todos dominan el inglés a la perfección, pero parece ser que la diferencia radica en que los que llegaron hace poco lo hacen con el propósito de trabajar para llevar un sustento a su familia, mientras que los que se criaron acá son menos activos en la vida laboral de esta nación.
La solución parcial al problema es tratar de encontrar los medios para contrarrestar la deserción en el grupo que más posibilidad tiene de salir adelante y así culminar sus estudios para obtener un mejor futuro. Lamentablemente, el otro grupo, que tiene sus metas propuestas al llegar a solucionar sus necesidades económicas con el trabajo tendrá menores posibilidades de convertirse en profesional, pero al menos se destaca el hecho que llegan aquí con un propósito más sólido; solventar sus necesidades más próximas.
Por El Editor
Twitter: jcastillocas
















