Profesión peligrosa
José Luis Castillo | 1/11/2012, 5:13 p.m.
Ser periodista es sin lugar a dudas las más peligrosas de las profesiones del mundo. Lo avalan las últimas cifras donde América Latina se coronó como la más letal para el reportero de la información.
De toda la región, es en México donde resulta un pandemonio sobrevivir sin temor a recibir algún daño físico.
De acuerdo a un informe del Instituto de Prensa Internacional (IPI), fueron 103 los profesionales de prensa muertos el año pasado. De ese número, 36 periodistas perdieron la vida efectuando sus labores cotidianas en Latinoamérica.
En el país vecino de México se registró un total de 10 reporteros muertos por delante de Irak, que contó nueve víctimas. En este escenario, Honduras registró en 2011 el asesinato de seis periodistas, y Brasil contó cinco.
La región de Oriente Medio fue la segunda más peligrosa del mundo en 2011, con 21 periodistas muertos, en su mayoría relacionados con los acontecimientos en el mundo árabe tras el largo periodo de sublevaciones en esa parte del globo. En Asia, 17 periodistas perdieron la vida, donde Pakistán (6 profesionales asesinados) y Filipinas (con 4) aparecen como los más peligrosos para la tarea de la prensa.
Los 103 periodistas muertos en 2011 constituyen el segundo mayor saldo desde 2009, cuando fueron abatidos 110 profesionales. Cabe destacar que además de periodistas ejecutados, el IPI incluye en su lista a periodistas muertos en desastres naturales, accidentes o atentados mientras se encontraban realizando cobertura.
Pero lo más trágico es que esa práctica malévola, la de matar a sangre fría a un periodista, va en aumento. En 2002, la lista del IPI donde se habían asesinado periodistas tenía 19 países. En 2011, ese número pasó a 40, más que en cualquier otro año de la última década.
Otra organización, llamada Campaña Emblema de Prensa (PEC, siglas en inglés), denunció los abusos de los que es víctima la prensa en Latinoamérica, donde numerosos gobiernos "intentan instrumentalizar el periodismo independiente para presentarlo como su nuevo enemigo interno".
De acuerdo a la PEC, los cuerpos de seguridad del Estado como los grupos armados ilegales ejercen violencia contra los periodistas en Latinoamérica. Y eso marca la diferencia.
Si el Estado no se preocupa en valorar la labor periodística, van a suceder atropello y hasta casos extremos, como sucede en México, donde sólo se han recuperado los cuerpos de cuatro periodistas de 18 reportados como desaparecidos.
¿Es que al gobierno y sus instituciones no le importa un bledo dónde están esos informadores de prensa? Puede ser.
Por El Editor
















