Capturan al “que daba las órdenes”
1/20/2012, 4:42 p.m.
México.- Un violento jefe regional de los Zetas era la persona que directamente ordenaba a la célula de sicarios que entre otros, mató en febrero de 2011 a Jaime Zapata, agente del Servicio de Aduanas e Inmigración estadounidense.
Luis Jesús Sarabia, alias ‘Pepito’ fue designado en 2010 por los máximos dirigentes del cártel de los Zetas como jefe regional en los estados de Aguascalientes, Coahuila y San Luis Potosí, en el norte del país.
“Cuando desempeñaba esta función se suscitó la agresión contra dos agentes especiales de la Agencia de Aduanas e Inmigración de Estados Unidos” en una carretera de San Luis Potosí que dejó a Zapata muerto y a su compañero herido, dijo Ricardo Treviño, vocero del Ejército.
Sarabia era el jefe de Julián Zapata, alias el ‘Piolín’, quien fue extraditado a Estados Unidos como responsable de haber disparado contra sus dos agentes.
Al momento de su detención ‘Pepito’ Sarabia encabezaba las actividades delictivas de los Zetas en Nuevo León y Tamaulipas, dos entidades fronterizas con Estados Unidos en las que esa organización criminal mantiene una guerra contra su antiguo aliado, el cártel del Golfo.
‘Pepito’, quien ingresó a la organización en 2005, ascendió rápidamente dentro de la estructura criminal por su “actuar violento”, señaló Treviño, quien le atribuyó haber ordenado la muerte de al menos 50 personas y el secuestro y extorsión de unos 20 empresarios.
Tras cinco años de despliegue militar antidroga, los conteos oficiales y de prensa señalan casi 50,000 muertes en México derivadas de pugnas entre cárteles y de éstos contra militares y policías, así como de un número indeterminado de civiles ajenos al conflicto.
Peligroso
El detenido es considerado por las autoridades mexicanas cercano a los líderes de los Zetas, Heriberto Lazcano alias ‘El Lasca’ y Miguel Treviño Morales, alias ‘Z 40’.
Aunque las autoridades señalaron que la detención se realizó sin disparos y que Sarabia no opuso resistencia, éste fue presentado ante la prensa en mal estado físico, con una férula en el brazo y sostenido por los militares que lo custodiaban por las dificultades que tenía para mantenerse en pie.
La titular de la Unidad de Atención a Delitos contra la Salud, Guillermina Cabrera, dijo que solicitará a un juez su detención provisional por 40 días, para que no pueda quedar libre antes de que se dicte una orden de prisión formal.
Está acusado por los cargos de posesión de armas de uso exclusivo del ejército, delincuencia organizada y tráfico de drogas.














